Gestiona el tiempo de pantalla de tu hijo sin pelear
Quitar el móvil casi nunca arregla nada. En cuanto sale de sus manos, toda la energía de tu hijo se vuelca en una sola pregunta: ¿cómo lo recupero? Así que gestionar el tiempo de pantalla de un hijo es mitad activar funciones, mitad cómo llegas a un acuerdo con él. Primero la tecnología, y después la parte de verdad difícil.
En iPhone — empieza por En Familia
Si tu hijo es menor de 13 años, crea una cuenta infantil bajo tu Apple ID y añádela a En Familia. Ajustes → tu nombre → En Familia → Añadir miembro → Crear cuenta para un niño. A partir de ahí ves y ajustas el Tiempo de Uso del dispositivo de tu hijo a distancia, desde tu propio móvil. No hace falta quitarle el aparato cada dos por tres.
Vale la pena dejar tres cosas montadas. Primero, Pedir autorización. Cuando tu hijo descarga una app o intenta pagar, te llega una solicitud al móvil para aprobarla, y te ahorras el susto en la tarjeta. Segundo, Tiempo de inactividad. Eliges una franja, de 21:00 a 7:00 por ejemplo, y el móvil entero se bloquea. Tercero, Límites de apps. Apúntalos a YouTube o a los juegos en concreto, con un tope de minutos al día.
En Android — Family Link
¿Un Galaxy o un Pixel? Instala la app Google Family Link en tu móvil y vincula la cuenta de tu hijo. Hace prácticamente lo mismo: límites de tiempo diario, bloqueo a la hora de dormir, permitir o bloquear apps una a una, aprobar la instalación de apps nuevas. El padre lo controla todo desde su propio móvil, y en el del niño no aparece nada.
El problema de verdad empieza aquí
Hasta aquí, una búsqueda te lo cuenta todo. Lo que nadie menciona es esto: cuanto más apretado y a escondidas lo controlas, con más obstinación intenta tu hijo saltárselo.
Y es lógico. De repente YouTube solo funciona 30 minutos y el móvil se apaga a las nueve sin ninguna explicación; desde donde él está, eso es puro control. Lo ve en el móvil de un amigo, te espía el código, se saca otra cuenta. En cuanto os habéis partido en el bando que bloquea y el que se lo salta, el móvil se convierte en la pelea de cada noche en la mesa.
Poner las reglas juntos en vez de imponerlas
Hay que darle la vuelta. En lugar de comunicar un límite, sienta a tu hijo a la mesa. "¿Cuántos minutos al día te parecen bien a ti?". Aunque el número que diga sea un poco generoso, es mejor arrancar de ahí. Una regla que uno mismo se ha puesto se salta mucho menos que una impuesta.
La clave es que tu hijo entienda, por su cuenta, por qué hay que reducirlo. Porque los exámenes están a la vuelta de la esquina, porque llega tarde cada día por trasnochar. Esa razón tiene que vivir en su cabeza para que la regla aguante. Bloquear solo frena las manos; entender mueve el corazón.
Por eso vale la pena pensar en un enfoque que toque la motivación en vez de solo bloquear. Nagging App no bloquea el móvil. En su lugar recuerda el objetivo y el motivo que tu hijo apuntó, y le manda una regañina cuando lleva demasiado rato. El acto de escribir el objetivo y elegir un personaje es ya la regla que él mismo puso. En lugar de ser el padre que bloquea y se gana el rencor, dejas que el móvil regañe por ti.
La configuración te lleva cinco minutos. Lo difícil viene después: sentarte frente a tu hijo y fijar el número juntos. Esa única conversación dura más que diez ajustes.
Preguntas frecuentes
¿Sirve de algo configurar el Tiempo de Uso a escondidas en el móvil de mi hijo?
Casi siempre sale mal. Si lo cortas de golpe sin explicación, tu hijo lo lee como control y trata de saltárselo en el móvil de un amigo o con otra cuenta. Meter a tu hijo en la conversación al poner el límite y acordar juntos por qué hay que reducirlo dura mucho más.
¿Hasta qué edad puedo usar En Familia y Family Link?
La cuenta infantil de En Familia en iPhone suele crearse antes de los 13 años y puede seguir en el grupo familiar después. Google Family Link gestiona la cuenta de un menor de forma parecida, y al llegar a cierta edad el hijo puede elegir quitar la supervisión por sí mismo.
¿Qué hago si mi hijo no para de intentar saltarse las reglas?
Subir la dureza solo hace crecer el rechazo. En vez de comunicar un límite, deja que tu hijo fije él mismo un tiempo razonable y diga en voz alta por qué debería reducirlo. Sumarle una herramienta que toque la motivación en lugar de bloquear te evita ser el que lo apaga todo cada vez.
Sigue leyendo
- Si los bloqueadores de apps nunca te duran, prueba Nagging AppSi vas por tu tercer bloqueador, deja de cambiar de app. Es hora de cambiar de método.
- Tiempo de uso, apps de bloqueo y Nagging App: comparación honestaLas he usado las tres. Hay quien necesita un muro y hay quien necesita que le insistan. No son la misma persona.
- Si el Tiempo de uso del iPhone no te bastó, prueba Nagging AppEl Tiempo de uso frena tu mano. El problema es que tú mismo la vuelves a soltar.